El 16 de noviembre se celebró el Día SEK, y entre los reconocimientos que se hicieron a las personas que llevan 25 años en la Institución Educativa SEK , se reconoció la trayectoria de Adela González, profesora de SEK-El Castillo y antigua alumna de SEK-Arturo Soria y de SEK-Ciudalcampo. Hemos querido hablar con ella y conocer su paso por el colegio, tanto como alumna como profesora y sus 44 años vinculada a la Institución Educativa SEK.

Hiciste COU en SEK-Ciudalcampo, ¿De que promoción eres?
Hice COU en el curso 1987-88.

¿Qué recuerdas del colegio?
Tantos años de estancia en esta casa generan muchos recuerdos. Mi relación con la Institución se remonta a 1974, año en el que empecé Párvulos en el colegio de Arturo Soria, que tenía un enorme salón de actos donde nos ponían dibujos animados. Mi primera profesora se llamaba María Amor. Además de recordar con cariño a muchos de mis profesores, recuerdo que Ciudalcampo todavía no estaba terminado cuando llegué para cursar Primaria. No existía la piscina y nos llevaban a nadar a Puente Cultural. Recuerdo la encina, el magnífico taller de Pretecnología, los avisos desde Control mandándonos entrar en clase porque había terminado el tiempo de recreo, el sonido de los coches entrenando en el Jarama, el colegio de Irlanda, las semanas blancas, el enorme comedor en el que hice la comunión porque no estaba la capilla, la ilusión de dejar de llevar uniforme al llegar a COU, los Cross intercentros donde competíamos con los alumnos de Sek el Castillo…

¿Cómo fue volver al colegio como profesora?
Algunos de mis profesores se convirtieron en compañeros, y me resultó extraño hablarles de tú ya que siempre habían sido para mi Don Marcelino o Doña María José. En otro orden de cosas, siempre tuve la sensación de volver a mi casa aunque fuera a un colegio diferente del que había estudiado.

¿En qué ha cambiado el colegio en el tiempo que llevas aquí?
Hace 25 años los espacios eran completamente diferentes y la evolución en este sentido ha sido enorme. Llegó el Aula Inteligente, desaparecieron las paredes y comenzó a emerger la tecnología y con ella nuevas formas de enseñanza. La evolución y los cambios siempre han sido seña de esta Institución en su búsqueda constante de excelencia. Lo que nunca ha cambiado es la preocupación por nuestros alumnos y el intento de sacar siempre lo mejor de cada uno de ellos.

¿Tu paso por el colegio como alumna ha influido en tu faceta como profesora?
Indudablemente, ya que siempre he intentado transmitir a mis alumnos el estilo SEK que me inculcaron a mi mis profesores desde muy pequeña.

En el pasado Día SEK se te reconocieron tus 25 años trabajando en la Institución, ¿Cómo han sido estos 25 años trabajando en SEK-El Castillo?
Lo cierto es que han pasado muy rápido; me parece mentira llevar tanto tiempo aquí. Han sido años intensos y con retos profesionales que siempre he intentado afrontar con la misma ilusión que el primer día.

Para terminar me gustaría hacer una mención especial a D. José Luis Rodríguez, que siempre me aconsejó de manera adecuada con enorme cariño y al padre Ángel, mi profesor de religión y sacerdote que me dio la primera comunión, me confirmó, me casó y bautizó a mi hijo en la capilla del colegio. Ambos ocuparán siempre un lugar especial en mi corazón.