Arantxa de la Chica es antigua alumna del Grado en Fisioterapia por la Universidad Camilo José Cela. Además tiene un Máster en Fisioterapia Instrumental y actualmente es fisioterapeuta en la federación española de fútbol femenino en la Ciudad de la Rozas. Actualmente Arantxa está estudiando el Máster en Osteopatía de la UCJC y colabora en la Clínica de Fisioterapia Deportiva Fisiomed.

Arantxa, ¿Qué te llevó al mundo de la fisioterapia?

La verdad es que desde siempre me ha gustado todo lo relacionado con el Deporte. Cuando estudiaba en el colegio Andrés de Vandelvira y posteriormente en el Instituto de Santa Catalina de Alejandría de Jaén, ya combinaba mis estudios con el fútbol. Y aunque empecé jugando en un equipo mixto, a partir de los 14 años ya tenía que jugar en un equipo femenino, el Pub Nono´s de Arjona, donde conseguimos dos ascensos hasta jugar en segunda división femenina. Durante esa época además, acudía a varios campeonatos de España con la selección Andaluza Absoluta y Sub 23. Justo en esa etapa, me lesione la rodilla, lo que se conoce como triada que es la lesión del Ligamento Cruzado Anterior, Menisco Interno y Ligamento Lateral Interno de la Rodilla.

Durante las sesiones de rehabilitación me volvieron a romper la plastia y el otro menisco y ligamento lateral. Fue ahí cuando tenía claro que quería ser fisioterapeuta y seguir formándome para ayudar y ser participe en esos momentos tan delicados de una buena recuperación para cualquier deportista o persona.

Justo cuando inicié mis estudios de fisioterapia, me volví a lesionar la rodilla (esta vez la izquierda), y creo que eso, terminó de convencerme de que había escogido el camino correcto. Además de que la mayor motivación han sido y son mis padres, sobretodo mi madre, que siempre ha visto en mi “maderas” de fisioterapeuta.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la UCJC?

He estudiado en diferentes universidades, con diferentes métodos y planes de estudios, y me quedo con lo mejor de cada uno de ellos. Pero siempre recomiendo la Universidad Camilo José Cela, porque ha sido la Universidad que más potencia el contacto permanente profesor-alumno. Además promueven el aprendizaje continuo y las salidas profesionales.

No sabría quedarme con algo en particular, pero siempre me quedaré con mi trabajo de fin de grado y defensa del mismo, ya que no podía ser de otra manera, que de fútbol femenino y de lesión de rodilla.

¿Cómo se desarrollaron las prácticas que realizaste en la UCJC?

Tuve suerte de hacer unas de las prácticas con la UCAM de ACB de baloncesto y la verdad que aprendí mucho del deporte y de la filosofía interna del club, luego estuve con todas las bases durante el año todos los viernes. Mis segundas prácticas fueron en un hospital, pasando por todos los módulos y el enriquecimiento es el mayor de los aprendizajes. En Madrid, hice las otras dos, una de ellas, en la clínica donde trabajo actualmente. Probablemente han sido las mejores, simplemente porque te hacen sentirte fisioterapeuta desde el primer día, y es cuando más realizada me he sentido. Además es muy importante todo lo que enseñan y lo sencillo que te hacen la estancia, con ganas siempre de que llegue el día siguiente.

Y al finalizar los estudios, ¿Cómo ha sido tu inserción laboral?

Tuve la suerte de estar como entrenadora en la Federación española de fútbol, donde a la vez de entrenar, también ejercía de fisioterapeuta (en prácticas). Al terminar la carrera, y seguir mi formación posterior con dos Máster en el mismo año, pude ejercer de fisioterapeuta en la Federación española de fútbol y en el club de fútbol femenino que mi hermana, junto con la actual presidenta, formaron hace ya 4 años en Las Rozas, el CFF OLYMPIA LAS ROZAS, del que actualmente también formo parte.

A día de hoy, trabajo también en Fisiomed, clínica donde hice las prácticas y donde siempre digo que además de trabajar sigo aprendiendo cada día de mis compañeros y pacientes.

¿Una palabra para describir tu estancia en la UCJC?

Futuro. Cualquier alumno que estudia en la UCJC no va a la universidad, considero que va al futuro.

¿Y para el futuro qué?

Seguir formándome como profesional y persona mediante todas las experiencias. Terminar el Máster en Osteopatía y seguir formándome en los diferentes campos (que no son pocos) de nuestra profesión. Sacarme el Máster en Educación y poder ejercer de profesora. Ver crecer mi club y ayudar a que eso sea posible. Y hacer posible mi sueño de montar una clínica con todas las ideas que he ido recogiendo, siempre mirando por y para el bienestar del paciente.