Matías Prats presenta con éxito junto a Mónica Carrillo la edición del fin de semana de Antena 3 Noticias. El presentador de informativos de Antena 3 Noticias nos habla sobre su paso por el Colegio SEK en Arturo Soria. Aprovechamos para preguntarle por la lucha contra la COVID-19 y por el papel relevante de los programas de noticias para informar a la sociedad durante los momentos más críticos de la pandemia.

Como periodista, ¿qué opinión tiene del valor de la información en estos momentos?

Creo que es fundamental, básico, que no hay una democracia, no hay un país libre sin una prensa rigurosa, ecuánime, imparcial y, sobre todo y fundamentalmente, libre. No concibo ningún Estado en libertad sin una prensa en libertad. La información ahora, en estos tiempos convulsos y complicados por el coronavirus, es más importante que nunca. Hay que contrastar, contrastar y contrastar. Es importante informarse a través de medios profesionales y creíbles frente a los bulos, por encima de lo que se publica en redes sociales, donde no hay filtros.

¿Cuáles son las competencias en las que se debería formar a los alumnos para el futuro que viene?

Yo diría que darles una buena preparación, tocar todos los temas posibles para que el alumno tenga los máximos recursos a su alcance y pueda aprovecharlos. Irse formando como persona en el aspecto humanista, y ahora, en estos tiempos que corren, también en el aspecto tecnológico. Siempre digo a quien me quiera escuchar que una formación completa es fundamental.

¿Qué recuerdos tiene de su paso por la Institución SEK?

Llegué con 16 años al Colegio San Estanislao de Kostka, en la calle Arturo Soria. Guardo muy buenos recuerdos de entonces. Aún mantengo relación con varios amigos de aquella época, con los que sigo en contacto y nos vemos de tarde en tarde. Estudié 6° de Bachillerato y el Preuniversitario en la rama de letras. Éramos muy pocos, unos 14, los alumnos de Letras entonces. Las clases eran mixtas (Ciencias-Letras) y luego nos dividíamos en las asignaturas. Recuerdo que en el Kostka se daba mucha importancia a la Educación Física y al deporte.

Las instalaciones que teníamos eran punteras. Siempre fui muy deportista, aunque tampoco destacaba. Enseguida me apunté al equipo de baloncesto. También teníamos una pista de tenis y una gran piscina, lo que era extraordinario para la época. En esa piscina de Arturo Soria me saqué el título de socorrista.

Los profesores daban ejemplo y todos los años jugábamos dos torneos contra ellos. Uno de fútbol, que disputábamos en el campo del Plus Ultra que estaba al lado, y el otro de voleibol. Te doy mi palabra

de que jugábamos “a muerte” por ambas partes. Pero en lo que el colegio era bueno, bueno de verdad, era en gimnasia deportiva. El equipo de entonces era campeón de España.

¿Se acuerda de algún profesor en concreto?

Recuerdo de aquellos años al mejor profesor que he tenido nunca: Victorino Orea, nos daba Latín y Griego. Era cercano, estudioso, hasta era capaz de hacer amena una clase de Griego. ¡Con eso está dicho todo! Había abandonado la carrera religiosa. Aquellos años en que nos daba clases se preparó también notarías. Don Victorino terminó siendo un gran notario. Tenía un coche, un ‘cuatro latas’, y muchos días nos llevaba a dos o tres alumnos de vuelta a casa. Le recuerdo con mucho cariño, como una gran persona y un fuera de serie como profesor.

Seguí viéndole durante algunos años, comentando con él temas de actualidad. Por desgracia, falleció hace ya tiempo. Al terminar mi etapa escolar me matriculé en Derecho y luego en Periodismo. Comencé a trabajar con apenas 19 años en una emisora en la calle Ayala. Recuerdo que el programa se llamaba “Domingo Deportivo Español”. En 1975 entré en TVE como estudiante en prácticas. Estuve allí 23 años, hasta 1998, cuando di el salto a Antena 3. Sus directivos de entonces me hicieron una oferta, yo ya tenía compañeros en la cadena que me aconsejaron dar el paso y, personalmente, quería saber cómo se trabajaba en la empresa privada. Fíjate que voy a cumplir otros 23 años en Antena 3 dentro de solo unos meses, así que ya serán 46 años desde mi primer informativo.

¿Qué es lo que más valora del modelo educativo SEK?

Yo destacaría el afán de modernizar la educación y la relación entre profesores y alumnos, que era especial. Recuerdo que se estudiaba de distinta manera a lo que yo había conocido hasta entonces.

Te pongo un ejemplo: nos ponían música clásica durante algunos exámenes porque, nos decían, ayudaba a relajarnos y a concentrarnos. A los alumnos se nos daba mucha responsabilidad para que nosotros mismos nos organizáramos nuestro tiempo y cómo preparábamos las asignaturas. Había disciplina, pero también había respeto profesor-alumno. El director trataba además de importar ideas innovadoras de países europeos, entonces mucho más avanzados en sistemas educativos.

¿Qué consejos da a los alumnos que quieran dedicarse al Periodismo y la Comunicación?

Los profesionales de la información lo primero que deben preguntarse es si tienen vocación, si se sienten atraídos por la comunicación. Informar conlleva siempre un alto grado de compromiso y de responsabilidad. A todo eso hay que añadir grandes dosis de ilusión y una enorme curiosidad por aprender. A los que tengan todo esto claro les diré que lean todo lo que caiga en sus manos y que es muy positivo que empiecen a ejercer y a hacer prácticas cuanto antes: que se acostumbren a escribir, a hablar,

a contar vivencias a los compañeros de clase, a los amigos y a la familia. Y que no se olviden nunca de escuchar. En esta profesión es muy importante saber escuchar.

 

Fuente: Revista Somos SEK 2020