Os presentamos a Anna Neira Quesada, Alumni de SEK-Catalunya y actual Administrative Officer en Legal Aid Practitioners Group (LAPG), la única organización en el Reino Unido que representa y lucha, tanto a nivel administrativo como político, por los intereses de los abogados de oficio en Inglaterra y Gales.

Anna, ¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el colegio?

Realmente fueron los mejores años de mi vida en el ámbito académico y personal. Conocí a gente maravillosa con la que aún conservo el contacto y la amistad; aprendí lecciones de vida esenciales, como que el verdadero éxito, en el sentido más holístico de la palabra, se encuentra justo al salir de tu zona de confort; descubrí lo importante que es cursar estudios en un ambiente en el que el profesorado apoya y valora a cada uno de los alumnos; y, sobre todo, conseguí conocer a la versión más pura de mí misma una vez me deshice de prejuicios infundados o valores que me impedían disfrutar de la experiencia vital.

Sé que suena cliché, pero verdaderamente creo que mi paso por SEK-Catalunya ha marcado un antes y un después en mi vida, y si me dieran la oportunidad de repetir los dos años una vez más, lo haría sin siquiera cuestionarlo.

¿Cuál ha sido tu trayectoria desde que terminaste el colegio?

Fui aceptada en University College London para cursar la carrera de derecho británico y actualmente estoy en mi segundo año. Además, este pasado octubre, empecé a trabajar como Administrative Officer en Legal Aid Practitioners Group (LAPG), la única organización en el Reino Unido que representa y lucha, tanto a nivel administrativo como político, por los intereses de los abogados de oficio en Inglaterra y Gales. Me siento realmente afortunada de poder aprender de personas que, no solo tienen un talento y una inteligencia increíble, sino que, además, están activa y directamente moldeando el desarrollo de la ley para garantizar el acceso a la justicia.

¿Qué te hizo estudiar lo que has estudiado y ser lo que eres hoy en día?

Respecto al motivo por el cual decidí estudiar derecho, soy consciente de que no voy a ser muy original en mi respuesta, pero siempre he sentido un palpitante deseo de hacer de nuestra sociedad un lugar mejor y más justo y considero que la manera más rápida y efectiva de garantizar ese proceso es mediante la ley. Al fin y al cabo, lo queramos o no, la ley rige o influye en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida. El porqué de estudiar derecho británico en vez de español, reside en una cuestión de cómo funciona cada sistema legal. Me di cuenta de que, por cuestiones culturales y legales, iba a ser mucho más plausible ser partícipe en moldear la ley en el Reino Unido que en España y que, por tanto, el progreso iba a poder aparecer mucho antes y con menos dificultad. Supongo que es la vía fácil, sí, pero me aterraba la idea de no poder contribuir a que las cosas cambiaran porque el mismo sistema no propiciaba la flexibilidad necesaria para que eso ocurriera.

Pese a no haber acabado la carrera todavía, puedo confirmar que estudiar derecho en un país en el que no he crecido me ha aportado, ante todo, muchísima madurez y confianza en mí misma. He aprendido que, afortunadamente, los únicos límites y obstáculos que yo creía tener brotaban de mis propias inseguridades y miedos, y que, si creo en mis habilidades y soy disciplinada y constante con mi trabajo, puedo conseguir prácticamente cualquier cosa.

¿Cómo ha afectado la situación del COVID-19 a tu empresa y a tu sector?

En el sector de la asistencia jurídica, el impacto del COVID-19 ha sido devastador. La demanda de estos servicios ha aumentado considerablemente, los juicios se están retrasando y los profesionales no están recibiendo el suficiente apoyo financiero por parte del gobierno como para mantener su labor y, por tanto, muchos se están viendo obligados a dejar de proporcionar este servicio.

El propósito de la asistencia jurídica es garantizar el derecho al acceso a la justicia. Lo que estamos viendo ahora es que este derecho está siendo relevado a un segundo plano y eso no solo afecta de manera terrible a quienes requieren de esa ayuda , sino que además está haciendo temblar uno de los grandes pilares de cualquier democracia. Es decir, el COVID-19 ha desatado una verdadera crisis constitucional.