Este mes os presentamos a Fernando León, Alumni de SEK-El Castillo de la promoción de 1980 y jefe de departamento en ICEX.

¿De qué año a qué año estuviste en SEK y qué cursos hiciste? 

Debí de terminar allá por el 80, aunque la verdad es que no acierto a recordarlo con claridad.

Recuerdo que en mi primer año de colegio, éste estaba en obras todavía, y tengo vagas imágenes en las que se estaba terminando el edificio que serían las oficinas y acondicionando la zona del alojamiento de estudiantes.

Llegué a mitad de Primaria ya que los primeros años de Primaria los cursé en Montreal, Canadá; cuando volvimos a Madrid, el colegio que escogieron mis padres fue el Kostka/El Castillo, que en aquella época era un nuevo modelo educativo en España.

Terminé los cursos de Primaria y Secundaria (Bachillerato) hasta COU, y posterior examen de Selectividad, que era como se llamaba antes la actual EvAU.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el colegio? 

Recuerdo sobre todo a los profesores que se esforzaban en formarnos y que adquiriéramos unos mínimos conocimientos, no siempre les era fácil…

Recuerdo siempre a Don Enrique diciéndonos: “Señores, sepan ustedes que no es lo mismo revólver que revolver”, y a otros profesores que recuerdo con gran cariño y consideración, como Doña Elena, Don Evelio y tantos otros, que ahora veo todo lo que hicieron por nosotros durante aquellos años.

Recuerdo los recreos en los que íbamos al bar a comprar bocadillos de patatas fritas, que me encantaban, y el comedor de mesas corridas y ese gazpacho que me encantaba. En aquel entonces era de los más rápidos en comer y dejar la bandeja en ese hueco destinado a ello y salir corriendo al patio donde se formaban los equipos que ese día jugaban el partido de fútbol. Si te retrasabas, no jugabas.

Recuerdo a las chicas que tenían sus propios juegos y nunca entendí como no les atraía jugar al fútbol. “Cómo son las chicas que no quieren jugar con nosotros”, decíamos.

También todos los buenos amigos queridos que he hecho en el colegio y que desde entonces puedo decir que son amigos del alma. Tristemente acabamos de perder uno hace unas pocas semanas.

Tantos recuerdos de infancia y adolescencia que ahora ves con tanta ternura y ves que es una época que ha sido fundamental en tú vida, y agradeces haber estado en un colegio como el Kostka/El Castillo.

¿Cuál ha sido tu trayectoria desde que terminaste el colegio? 

Estudié Derecho, primero en el CEU y después en la Complutense, e hice un Master en el Instituto de Empresa y otros estudios de formación profesional y especialización en internacionalización empresarial.

Empecé a trabajar antes de terminar los estudios ya que siempre he querido tener cierta independencia económica.

Nunca ejercí como abogado, sino que mi orientación ha sido siempre al área empresarial y enfoque hacia la internacionalización de las corporaciones. Estuve trabajando en diferentes compañías de distintos sectores de construcción, consumo, moda, etc. y, finalmente, me presenté a unas pruebas en el Instituto Español de Comercio Exterior que gané, y he estado en distintos puestos en oficinas centrales en Madrid y en puestos fuera de España, como Miami, EE.UU., donde estuve siete años y tres entre Sao Paulo y Rio de Janeiro, en Brasil.

Actualmente, estoy en las oficinas centrales de ICEX España Exportación llevando el departamento de promoción de los sectores de servicios de España en mercados exteriores.

También me dedico a la formación académica y profesional, impartiendo clases en distintos masters y centros de educación de posgrado.

¿Qué te hizo estudiar lo que has estudiado y ser lo que eres hoy en día? 

Siempre me ha gustado transitar profesionalmente entre distintas realidades culturales y experiencias, ya que me considero una persona que se mueve bien en entornos multiculturales, algo que, en España, en aquella época, no existía demasiado.

Los estudios de derecho creo que han sido importantes para entender la realidad del mundo como un entorno de hechos y derechos, y que la realidad empresarial se sustancia en derechos y obligaciones de distinta naturaleza.

El MBA y el resto de los cursos de especialización me permitió el acceso a un mundo y el lenguaje económico que me faltaba para comprender la rica expresión del quehacer empresarial.

El resto para conformar al profesional que soy hoy en día es la dilatada experiencia que tras treinta y pico años trabajando he podido ir adquiriendo.