Os presentamos a Laura Lázaro, Alumni de SEK-Ciudalcampo de la promoción de 1991.
Actualmente es psicóloga y, además de hablar de su paso por el colegio, hemos querido preguntarle cómo está afectado la situación del COVID-19 a las personas según su experiencia profesional y cómo podemos gestionar mejor la vuelta a la nueva normalidad.

¿De qué año a qué año estuviste en SEK y qué cursos hiciste? 

Estudié en SEK-Ciudalcampo desde 1987 a 1991 (actualmente equivale de 3º ESO a 2º Bachillerato).

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el colegio?

Recuerdo aquellos años con mucho cariño. Hice amigos que aún hoy conservo y el enfoque internacional de la enseñanza me permitió estudiar una carrera universitaria en inglés al terminar el colegio.

¿Cuál ha sido tu trayectoria desde que terminaste el colegio?

Inicialmente me marché a Holanda a estudiar Dirección y Administración de Empresas, pero tras varios años de experiencia, descubrí que quería ayudar más a la gente y estudié Psicología.

¿Qué te hizo estudiar lo que has estudiado y ser lo que eres hoy en día?

Desde siempre me ha gustado ayudar e intentar hacer feliz a los que me rodeaban. Al terminar el colegio, estudié ADE para seguir la línea familiar ya que mi padre era empresario. Durante años, en mi tiempo libre, hice voluntariado en la AECC y en Cáritas hasta que decidí abandonar el mundo empresarial y estudiar el Grado y el Máster para convertirme en Psicóloga General Sanitaria. Llevo años dedicada a este mundo y me apasiona ayudar a superar barreras interiores que limitan nuestras vidas.

Según tu experiencia profesional, ¿cómo ha afectado la situación del COVID-19 a las personas que estás tratando?

El COVID-19 ha amplificado en muchas personas situaciones que antes se tenían bajo control. El miedo a contagiarse, las pérdidas en soledad, la sensación de falta de control o el estrés vivido, entre otros, han potenciado los problemas previos a la pandemia. Desde que trabajo por mi cuenta, suelo acudir al domicilio o al trabajo de mis pacientes pero incluso esto se ha visto afectado. Al estar confinada toda la familia en casa, resulta más complicado encontrar espacios de privacidad, por lo que varios de los pacientes han preferido trasladarse ellos en la hora de terapia.

¿Nos podrías compartir algún consejo para poder gestionar mejor esta situación y la vuelta a la nueva normalidad en la que nos encontramos?

Sobre todo me gustaría transmitir que no hay una única forma correcta para afrontar las situaciones. Y no debemos sentirnos culpables por encontrarnos mal. Es muy importante evitar que ese sentimiento se prolongue en el tiempo y acabe dirigiendo nuestra vida. Buscar ayuda profesional psicológica ayuda a superar estos baches y ser capaces de seguir avanzando. Afrontarlo es el comienzo para solucionarlo. Mi consejo es: ¡hazlo por ti!

Para conocer más sobre Laura y su trabajo, puedes ponerte en contacto con ella a través de: