“El tiempo envejece deprisa, dijo Antonio Tabucci en su magistral novela del mismo título. Pero nuestro encuentro del pasado 7 de abril  desmiente  la afirmación del gran novelista  italiano. Habíamos cambiado en nuestro aspecto físico, aunque todos nos reconocimos nada más vernos, pero pronto nos percatamos de que conservábamos el mismo espíritu inquieto y buena parte de la inocencia de aquellos años mozos. Lo más entrañable fue comprobar que nuestra amistad tampoco había envejecido con el tiempo…”

Así se refería Javier Gimeno Perelló al reencuentro con sus compañeros de colegio, también como él veteranos de SEK San Ildefonso, que se celebró en SEK-Santa Isabel. Allí fueron recibidos por su actual director, Javier Presol,  también miembro de la misma promoción -y de esto ya hace más de cuarenta años-.

Fue una mañana de emociones y nostalgias recorriendo de arriba abajo el edificio -adaptado en la actualidad a Educación Infantil y Educación Primaria-, que ahora presenta alegres colores, diafanidad y luminosidad, armonía y funcionalidad.

Los curiosos y emocionados visitantes trataban de localizar el lugar donde estuvo aquella clase en la que daban latín y griego con la que fue su  profesora, Esperanza Robles, que también se había unido a ellos.  Y disfrutaron viendo las dependencias: el vestíbulo, las aulas, los despachos… Y bajaron al patio, al aula polivalente y al gimnasio.

Finalmente, arriba, en la terraza que domina los tejados del Barrio de las Letras y los árboles del  Parque del Retiro, se hicieron algunas fotografías como recuerdo.