"La mejora continua, el buscar siempre cosas nuevas, los procesos de innovación, el mezclar materias y encontrar soluciones fuera del área donde estás trabajando, yo diría que mucho de ese espíritu de innovación se lo debo al colegio."

Tengo una empresa que se dedica a medir las audiencias de publicidad en España y en otros países, desde España, Sudáfrica, Italia hasta Pakistán o Uganda. Es una empresa española pero de proyección internacional y la característica de empresa es la innovación y la tecnología, hemos aportado muchas cosas nuevas a un sector que era bastante estático. Y esa es una de las características que creo que de alguna forma en el colegio, en el bachillerato internacional y durante estos años aquí, aprendí. La mejora continua, el buscar siempre cosas nuevas, los procesos de innovación, el mezclar materias y encontrar soluciones fuera del área donde estás trabajando, muchas de las soluciones no se rigen en el sector habitual, lo hemos importado de otra área, yo diría que mucho se lo debo o ese espíritu de innovación se lo debo al colegio.

Muchos de los alumnos nos sentimos orgullosos de haber estudiado aquí y de haber vivido aquí muchos años o muchas horas, son muchos compañeros y perder el contacto o no mantenerlo es una pena. Así que aplaudo la decisión, me parece muy necesaria, muy práctica y muy útil para todos.

Me fijo mucho en el espíritu que hay detrás, en la intención, en la voluntad, como se desarrollan las cosas y por qué. Y desde luego, el colegio lo tiene clarísimo y tiene ese espíritu de superación, de mejora, centrado en el alumno, pero no en la educación, si no en la formación completa. Lo viví cuando estaba aquí en los años 80 y lo estoy viviendo con mis hijos día a día. Desde luego confió en eso, en ese espíritu constante de mejora, de evolución, de dar, de aprender, de esas tecnologías siempre están así. Y lo admiro, es lo que me produce, eso de la filosofía de “si algo está bien, no lo toques”, no lo creo, si algo va bien, hay que ver como lo vamos a mejorar como lo podemos hacer superior y el colegio tiene ese espíritu, es mejora continua.

Me lo pasaba muy bien, la verdad es que todos los recuerdos de mi infancia, adolescencia, están asociados al colegio y el recuerdo siempre es positivo, con cariño. Tienes que trabajar, tienes que esforzarte, teníamos un mayor nivel de exigencia y me sentía muy orgulloso de venir al colegio, notaba diferencia.